VIAJE DE ESTUDIOS 1996

Este viaje, en el que participaban cerca de cien alumnos (dos autobuses) ha sido uno de los más completos y ajetreados que han realizado alumnos del I.E.S Monterroso de Estepona. El recorrido empezó en Roma, a la que se llegó en avión, y transcurrió por Asís, Siena, Florencia, Venecia, Viena y Praga, volviéndose, también en avión, desde esta ciudad. Además de la belleza de todas estas ciudades se disfrutó de un auténtico espectáculo visual al pasar los Alpes. Sin embargo, la mayoría del alumnado ni se enteró. El cansancio y el sueño les pudo... (Por la noche tienen las pilas cargadas y no hay quien les pare  y de día no pueden tirar de su cuerpo)

Entre las anécdotas del viaje: las pérdidas de pasaportes. D. Antonio López conoció más de una embajada  y si no llega a ser porque en el vuelo charter de vuelta los únicos pasajeros éramos los componentes del grupo, D. Francisco Medina, que corrió por el aeropuerto como si fuera la maratón de Nueva York, se tendría que haber quedado en Praga con una alumna despistada que no tenía su pasaporte: ¡como ya lo había perdido antes se lo dejó a una amiga, que embarcó antes que ella, para  que no se le volviese  a extraviar!

Otras anécdotas más desagradables mejor no recordarlas.

Ir a página: 1 2 Página Siguiente

Lanzamos la moneda en la fontana de Trevi el año anterior y volvimos a Roma. ¡Qué ciudad más maravillosa!

Los profesores que se encargaron de este viaje fueron D. Antonio López, Quique Arrojo y Francisco Medina. Aquí están con sus esposas en la Piazza Nabona.

La vista de Florencia desde la plaza de Miguel Ángel es espectacular.

Al igual que el año anterior,  los amigos de la coral de Matélica salieron a nuestro encuentro en Florencia.

Estuvimos juntos visitando la ciudad

Tras el paseo tuvimos tiempo también de gozar  de un buen almuerzo. ¡Qué buena cocina la italiana!

El club de los sombreros. En estas fechas se agradecen.

La vista desde el barco antes de atracar junto a la Piazza San Marco en Venecia.

En Viena nos cayó una copiosa nevada, que disfrutamos...