MODELO DE PARLAMENTO EUROPEO (2007/08)



Fase Autonómica - Sevilla- Enero 2008

       Crónica:     Julia Hernández Carrasco
      

¡Cómo poder describir las sensaciones que experimenté cuando conocí la noticia de que había sido seleccionada para el “Modelo de Parlamento Europeo’’ (MEP)…!  El trabajo de varios meses había dado su fruto.

El día 13 de enero partimos por la mañana a Sevilla. A nuestra llegada nos recibieron dos chicas, de chaqueta roja, que nos colocaron un pase que no podríamos quitarnos en ningún momento. Tras una breve espera, un autobús nos llevo hasta la Instalación Juvenil de Sevilla, es decir, el lugar donde nos hospedaríamos durante tres días. Allí dejamos nuestras maletas y comenzamos la fase “conocer gente’’. A continuación nos llevaron al comedor; sinceramente ¡la comida dejaba bastante que desear! Después de comer nos indicaron dónde tendríamos la ceremonia de presentación, de ella podríamos destacar varias frases de los discursos de nuestros compañeros, que esbozaron una sonrisa en nuestros rostros.

Luego nos reunieron por comisiones, iniciamos la reunión con una sesión de “teambuilding’’ con el fin de conocernos un poco mejor, nos explicaron el protocolo o potrocolo (como solíamos llamarlo entre nosotros) y por último nos pusimos a debatir las resoluciones. Tras varias horas debatiendo y un brevísimo descanso, volvimos al albergue, cenamos y nos dieron media hora para vestirnos y bajar a una sala, en la cual nos tenían preparada una fiesta y varios juegos. Debíamos acostarnos temprano, aunque nos quedamos hasta tarde “haciendo resoluciones’’ (excusa que usábamos para acudir a otras habitaciones).

Nos despertaron a las siete de la mañana, puesto que a las nueve debíamos estar reuniéndonos por comisiones y volviendo a debatir. Pasado un tiempo nos sorprendieron al explicarnos que teníamos preparada una “suelta de globos” en Sevilla, todos debíamos soltar seis globos, cada uno con una propuesta, con el fin de que fueran encontradas por alguien. El acto fue precioso, cómo olvidar las caras de ilusión  que mostrábamos todos al soltar esos globos verdes, esos que crearon en el cielo una nube de esperanza…

Regresamos al albergue, comimos y nos dejaron tiempo libre, un pequeño grupo recorrimos el barrio en el que se situaba la Instalación Juvenil, luego, nos congregamos por delegaciones y debatimos las resoluciones propuestas pos nuestros compañeros, a nuestro retorno nos indicaron el lugar de la merienda que teníamos preparada. Propusimos las enmiendas, recolectamos las firmas, cenamos y nos preparamos para ir a la discoteca, que había sido cerrada ¡sólo para nosotros! Recalco, sobretodo, la bronca-broma que nos echaron entre los presidentes y secretarios, otro momento imposible de olvidar.

La mañana del martes nos despertaron muy temprano, bajamos con las maletas, con las caras tristes, cansadas, preocupadas, nerviosas…Nos despedimos del desayuno, nos proveímos de galletas (el único alimento sabroso a destacar del comedor) y partimos hacía el Parlamento, llegamos al “Hospital de las Cinco Llagas‘’, nos sentamos como buenos parlamentarios y comenzamos la asamblea. Tocó el turno de mi enmienda, la debatí, la aprobaron ¡sólo la mía! Euforia es el sentimiento que experimenté tras conocer la noticia.

Resolución tras resolución y todos compartíamos el mismo pensamiento, la despedida. Lo que nos costó evitar llorar, separarnos de esas personas, a las que en tres días les habíamos cogido el cariño de semanas. Y es que cuando Nacho nos puso en la carta de bienvenida que el MEP “era un virus, que te invadía’’, no lo creímos. Pero ahora, tras experimentarlo, podemos dar fe de ello.