MODELO DE PARLAMENTO EUROPEO (2007/08)



Fase Autonómica - Sevilla- Enero 2008

 Crónica:       Clara Miriam Moloney
        

       Madrugamos mucho para llegar ahí a la hora. Nos vimos por primera vez a mediodía y, para la hora de comer, ya habíamos hecho amigos. Todos buscábamos a los que formaban parte de nuestra comisión, o a aquéllos con los que íbamos a compartir habitación. Así, poco a poco nos fuimos conociendo todos. Después de comer hicieron una breve presentación, y nos explicaron qué era MEP (Modelo de Parlamento Europeo). Tras la inauguración, nos reunimos por comisiones, planteamos problemas y, tras mucho debatir, proponíamos soluciones.

        Por la noche nos hicieron una pequeña fiesta en el mismo albergue, y jugamos a algunos juegos para que nos fuéramos conociendo todos un poco más.

        Al día siguiente, seguimos debatiendo y aclarando los puntos que habíamos expuesto el día anterior. Para descansar, a mediodía, nos llevaron a la plaza de San Francisco y ahí soltamos globos con postales sobre los temas que debatimos. Fue muy bonito ver todos los globos verdes en el aire. Con ellos esperábamos que se cumpliesen algunas de nuestras reivindicaciones. Al volver a reunirnos, nos dijeron cómo  teníamos que comportarnos en el Parlamento. Por la tarde, nos reunimos por delegaciones y hablamos sobre nuestros temas. Esa noche, al ser la última, nos llevaron a una discoteca. Fue muy divertido.

      Al día siguiente ya, por fin, fuimos al Parlamento. Ahí nos sentíamos como políticos de verdad: hablábamos con nuestros compañeros como ‘señor delegado’, dándole las gracias al presidente cada vez que nos cedía la palabra y, por supuesto, todos muy bien vestidos (‘’acatando el protocolo’’).

     Se me hacía un tanto extraño ver a tantos jóvenes, todos enchaquetados y tan formales a la hora de hablar, sobre todo con ese acento andaluz tan marcado como lo tenían algunos compañeros.

     La despedida la hicimos en el mismo Parlamento. Fue muy triste. A pesar de haber sido tan sólo tres días habíamos hecho buenos amigos, con los que habíamos estado durante toda nuestra estancia, y no sabíamos cuándo nos íbamos a volver a ver… si es que volvíamos a coincidir.