

![]() |
![]() |
![]() |
Fase Autonómica - Sevilla- Enero 2008 |
||
Día 1:
Nuestro viaje comenzó el domingo 13 de enero
a las 7 de la mañana, conscientes de que sería un día diferente e intenso, como
el resto de días que nos esperaban en Sevilla.
Llegamos en taxi a la estación de autobuses
de Málaga. Durante el trayecto a Málaga fui “ensayando” el discurso de
presentación junto a don Francisco Hinojosa y mi compañera delegada, Julia;
concretamos las maneras de leerlo, la entonación…
Una vez que subimos al autobús, nos
esperaban unas dos horas de viaje para llegar a Sevilla, en las que repasamos
los trabajos, revisamos el programa, y en las que también se generó un único
pensamiento: “¿Qué nos deparará allí?”. Finalmente, pasó el inexorable tiempo,
y por fin llegamos a Sevilla.
En la estación de Sevilla nos esperaban dos
chicas con nuestras respectivas tarjetas de identificación y unos maletines con
el programa, bolígrafos, folios y documentación sobre el MEP. Una de las chicas
era la monitora y la otra era
Llegó el autobús y, unos minutos más tarde,
llegamos a
Sucesivamente se fue llenando la sala de
gente: delegados, Presidentes, Secretarios, profesores… y nos íbamos
conociendo, hablando y preguntando por los de nuestras respectivas comisiones,
soñando y esperando cosas positivas de los días venideros, que habíamos de
compartir.
Nos hicieron entrega de las llaves de las
habitaciones, las cuales ya estaban organizadas y repartidas… de modo que no
nos conocíamos los tres de la misma habitación, ¡o nos habíamos conocido
minutos antes!
Bajamos a almorzar, y el hecho de conocer
gente nunca llegaba a su fin, fue increíble, ¡tanta gente en tan poco tiempo!
Sin duda, una gran experiencia. Durante el almuerzo sólo teníamos (aquellos que
teníamos que realizar el discurso) una cosa en la cabeza: ¡El discurso! Y llegó…;
después de almorzar, fuimos al salón de actos del IES Fernando de Herrera, en
el que los delegados que procederían a leer el discurso debían sentarse en
primera fila… Y allí estaba yo, junto a los demás delegados, ajetreados y
leyendo, entre conversaciones, nuestros discursos.
En primer lugar echaron sus discursos los
representantes de
Nosotros, Málaga, estábamos en la mitad, y
al fin llegó mi turno, me levanté e hice mi discurso delante de delegados,
Presidentes, profesores y Secretarios. Una vez terminadas las presentaciones,
nos dividieron por comisiones y nos llevaron a diferentes aulas con nuestros
respectivos Presidentes y Secretarios. Allí comenzamos a conocernos a través de
unas dinámicas de grupo (teambuilding),
para recordar nuestros nombres, preferencias, etc.
Después comenzamos a debatir nuestro tema,
exponer nuestras ideas…, fue como si dejáramos de ser nosotros, para
transformarnos en autores, mujeres, inmigrantes y medio ambiente, dejamos de
lado nuestra identidad para redactar cláusulas introductorias y algunas
resoluciones, todo bajo el famoso protocolo, en el que para hablar tenías que
levantar el cartel de tu delegación y si te daban la palabra, una vez terminada
tu exposición, tenías que decir “Gracias señor/a Presidente/a” Al principio
costaba acordarse, pero después era casi automático.
Después de unas cuatro horas y media de
debate, fuimos al albergue a cenar, donde, posteriormente, hubo una velada para
nosotros con juegos y música. Finalmente, después de una jornada agotadora, nos
rendimos al sueño, eso sí, ¡bien entrada la noche!
-
Día 2:
Comienza otro día, lunes 14 de enero. A
primera hora de la mañana estábamos en pie para tomar el desayuno. Después del
desayuno, nos volvimos a reunir por comisiones para ultimar las resoluciones y
preparar “el gran día” en el que tendría lugar
Volvimos a las aulas para entregar las
resoluciones al Comité de Corrección y nos fuimos de nuevo al albergue para
almorzar.
Después del almuerzo nos pudimos reunir por
delegaciones en el instituto, así que a los de “Málaga” nos metieron en un
aula, en la que estuvimos los cuatro delegados, el profesor Don Francisco
Hinojosa y
Nos hicieron entrega de las resoluciones de
todas las comisiones y comenzamos a hacer posibles preguntas aclaratorias para
Una vez acabadas las reuniones por
delegaciones, se procedió a la merienda y a las consultas informales, es decir,
firmar enmiendas entre nosotros, los delegados, reunirnos entre nosotros por
comisiones para poner en común los puntos débiles de nuestras resoluciones y
preparar elementos defensivos para el debate que se realizaría en
Después de las consultas informales, tuvimos
la cena y, como sorpresa organizada por los Presidentes y Secretarios de las
distintas comisiones, nos llevaron a una discoteca que cerraron para nosotros y
allí estuvimos hasta la una o así, por fin ¡tiempo libre! Al regresar al
albergue, no hubo tiempo para dormir, nos reunimos entre nosotros por
comisiones, como ya he citado antes, para preparar una “estrategia defensiva” y
así transcurrió casi toda la noche, durmiendo apenas 2 ó 3 horas.
-
Día 3:
Y llegó el gran día. Nos levantamos
alrededor de las 6:30 de la mañana, desayunamos y salimos hacia el Parlamento Andaluz.
A las 9 tuvo lugar el inicio de
Seguidamente, se procedió a
Al término de esta Resolución, hubo una pausa
para el café, en la que pudimos hablar con los miembros de nuestras comisiones
y delegaciones.
Volvimos al Parlamento y se procedió a
Después de esta agotable jornada vino el
almuerzo allí en el Parlamento, en el cual, cada uno estaba repasando las
resoluciones de la última comisión, y algunos, preparando un discurso en
contra.
Terminamos de almorzar y volvimos a nuestros
lugares en el Parlamento. Comenzó entonces
En la ceremonia de Clausura intervinieron,
entre otros,
Como conclusión, me gustaría añadir que ha
sido una experiencia única e inolvidable, en la que hemos aprendido a trabajar
en equipo, porque, como siempre nos recordaban, dos cabezas piensan más que
una, tres cabezas piensan más que dos, sesenta cabezas piensan más que quince…
Nosotros éramos los cimientos de cada tema,
teníamos que apoyarnos mutuamente para sacar adelante nuestro tema, aprendiendo
los unos de los otros…
Unos días intensos que nos han dado la
oportunidad de conocernos, incluso a nosotros mismos, a través de incesantes
debates, opiniones fundamentadas en el mutuo acuerdo, a través de las palabras.
En cada tema nos hallábamos descubriendo un
mundo, descubriendo vidas y meditando numerosas soluciones…