MODELO DE PARLAMENTO EUROPEO (2007/08)



Fase Autonómica - Sevilla- Enero 2008

 Diario:       Ana Isabel del Val Benítez

 

              Día 1:

 

   Nuestro viaje comenzó el domingo 13 de enero a las 7 de la mañana, conscientes de que sería un día diferente e intenso, como el resto de días que nos esperaban en Sevilla.

 

   Llegamos en taxi a la estación de autobuses de Málaga. Durante el trayecto a Málaga fui “ensayando” el discurso de presentación junto a don Francisco Hinojosa y mi compañera delegada, Julia; concretamos las maneras de leerlo, la entonación…

 

   Una vez que subimos al autobús, nos esperaban unas dos horas de viaje para llegar a Sevilla, en las que repasamos los trabajos, revisamos el programa, y en las que también se generó un único pensamiento: “¿Qué nos deparará allí?”. Finalmente, pasó el inexorable tiempo, y por fin llegamos a Sevilla.

 

   En la estación de Sevilla nos esperaban dos chicas con nuestras respectivas tarjetas de identificación y unos maletines con el programa, bolígrafos, folios y documentación sobre el MEP. Una de las chicas era la monitora y la otra era la Presidenta de la comisión de Cultura y Educación II, Derechos de autor y Piratería, mi comisión. Conocí a mi Presidenta nada más llegar… Nos dijeron que nos teníamos que poner las tarjetas de identificación y que no nos las podíamos quitar en ningún momento ni bajo ningún concepto, así que nos las pusimos rápidamente y esperamos al autobús de la organización que tenía que venir a recogernos.

 

   Llegó el autobús y, unos minutos más tarde, llegamos a la Instalación Juvenil; allí nos dijeron que dejáramos las maletas en una sala hasta que se procediera al reparto de habitaciones. Mientras dejábamos las maletas, se nos acercaron cuatro chicas que venían de Córdoba y nos presentamos y estuvimos hablando, compartiendo momentos, experiencias, impresiones…

 

   Sucesivamente se fue llenando la sala de gente: delegados, Presidentes, Secretarios, profesores… y nos íbamos conociendo, hablando y preguntando por los de nuestras respectivas comisiones, soñando y esperando cosas positivas de los días venideros, que habíamos de compartir.

 

    Nos hicieron entrega de las llaves de las habitaciones, las cuales ya estaban organizadas y repartidas… de modo que no nos conocíamos los tres de la misma habitación, ¡o nos habíamos conocido minutos antes!

 

    Bajamos a almorzar, y el hecho de conocer gente nunca llegaba a su fin, fue increíble, ¡tanta gente en tan poco tiempo! Sin duda, una gran experiencia. Durante el almuerzo sólo teníamos (aquellos que teníamos que realizar el discurso) una cosa en la cabeza: ¡El discurso! Y llegó…; después de almorzar, fuimos al salón de actos del IES Fernando de Herrera, en el que los delegados que procederían a leer el discurso debían sentarse en primera fila… Y allí estaba yo, junto a los demás delegados, ajetreados y leyendo, entre conversaciones, nuestros discursos.

 

    En primer lugar echaron sus discursos los representantes de la Obra Social Caja Madrid y de la Fundación San Patricio, y después se procedió, por orden alfabético de las delegaciones, a la lectura de los discursos.

   Nosotros, Málaga, estábamos en la mitad, y al fin llegó mi turno, me levanté e hice mi discurso delante de delegados, Presidentes, profesores y Secretarios. Una vez terminadas las presentaciones, nos dividieron por comisiones y nos llevaron a diferentes aulas con nuestros respectivos Presidentes y Secretarios. Allí comenzamos a conocernos a través de unas dinámicas de grupo (teambuilding), para recordar nuestros nombres, preferencias, etc.

 

    Después comenzamos a debatir nuestro tema, exponer nuestras ideas…, fue como si dejáramos de ser nosotros, para transformarnos en autores, mujeres, inmigrantes y medio ambiente, dejamos de lado nuestra identidad para redactar cláusulas introductorias y algunas resoluciones, todo bajo el famoso protocolo, en el que para hablar tenías que levantar el cartel de tu delegación y si te daban la palabra, una vez terminada tu exposición, tenías que decir “Gracias señor/a Presidente/a” Al principio costaba acordarse, pero después era casi automático.

 

   Después de unas cuatro horas y media de debate, fuimos al albergue a cenar, donde, posteriormente, hubo una velada para nosotros con juegos y música. Finalmente, después de una jornada agotadora, nos rendimos al sueño, eso sí, ¡bien entrada la noche!

 

-         Día 2:

 

   Comienza otro día, lunes 14 de enero. A primera hora de la mañana estábamos en pie para tomar el desayuno. Después del desayuno, nos volvimos a reunir por comisiones para ultimar las resoluciones y preparar “el gran día” en el que tendría lugar la Asamblea General. Nos repartimos el trabajo, el discurso inicial de la comisión, el discurso final y la lectura de las resoluciones. A media mañana, nos llevaron a una tirada de globos por parte de la Obra Social Caja Madrid. Allí había una banda tocando, y nos repartieron a cada uno seis tarjetas (cada una de un tema que trabajamos en el MEP) para escribir un mensaje relacionado con cada tema en cada una. Atamos las tarjetas a seis globos y, al son del himno de la Alegría de Beethoven, lanzamos todos juntos los globos con nuestros mensajes, por un momento el cielo se tornó verde…

 

   Volvimos a las aulas para entregar las resoluciones al Comité de Corrección y nos fuimos de nuevo al albergue para almorzar.

 

   Después del almuerzo nos pudimos reunir por delegaciones en el instituto, así que a los de “Málaga” nos metieron en un aula, en la que estuvimos los cuatro delegados, el profesor Don Francisco Hinojosa y la Secretaria Rosario.

    Nos hicieron entrega de las resoluciones de todas las comisiones y comenzamos a hacer posibles preguntas aclaratorias para la Asamblea, puntos débiles de algunas resoluciones como tema de debate, redactamos enmiendas y  preparamos la “estrategia” para el día siguiente.

 

   Una vez acabadas las reuniones por delegaciones, se procedió a la merienda y a las consultas informales, es decir, firmar enmiendas entre nosotros, los delegados, reunirnos entre nosotros por comisiones para poner en común los puntos débiles de nuestras resoluciones y preparar elementos defensivos para el debate que se realizaría en la Asamblea General por comisiones. Digamos que se jugaba a dos bandos, por una parte pertenecías a una delegación, pero, por otra, eras de una comisión y entre los miembros de la misma comisión mostrábamos nuestro mutuo apoyo, nuestro esfuerzo para que, al final, el punto culminante de todo el proceso, la aprobación de nuestra resolución, fuera efectiva. Teníamos que prepararnos, teníamos que defender nuestras propuestas, había que examinar muchos puntos débiles por los que el resto de la Asamblea atacaría…

 

   Después de las consultas informales, tuvimos la cena y, como sorpresa organizada por los Presidentes y Secretarios de las distintas comisiones, nos llevaron a una discoteca que cerraron para nosotros y allí estuvimos hasta la una o así, por fin ¡tiempo libre! Al regresar al albergue, no hubo tiempo para dormir, nos reunimos entre nosotros por comisiones, como ya he citado antes, para preparar una “estrategia defensiva” y así transcurrió casi toda la noche, durmiendo apenas 2 ó 3 horas.

 

-         Día 3:

 

   Y llegó el gran día. Nos levantamos alrededor de las 6:30 de la mañana, desayunamos y salimos hacia el Parlamento Andaluz.

 

    A las 9 tuvo lugar el inicio de la Resolución I, que fue la de la comisión de Medio Ambiente, El Calentamiento Global del planeta, siguiendo en todo momento el protocolo, se propuso la enmienda hacia una de las resoluciones de esta comisión, que fue aceptada. Se hicieron preguntas aclaratorias y se hizo el debate; con el discurso final de uno de los miembros de la comisión, tanto la Presidencia como la Asamblea, aprobamos la resolución.

 

  Seguidamente, se procedió a la Resolución II de la comisión de Cultura y Educación I, La integración de los inmigrantes en el sistema educativo, la enmienda hacia una de las resoluciones quedó denegada, y, como la anterior, se procedió a las preguntas aclaratorias y al debate, también esta resolución quedó aprobada.

 

  Al término de esta Resolución, hubo una pausa para el café, en la que pudimos hablar con los miembros de nuestras comisiones y delegaciones.

 

   Volvimos al Parlamento y se procedió a la Resolución III de la comisión de El techo de cristal, Los derechos de la mujer, otra vez quedó denegada la enmienda a esta resolución, y al final de esta tercera Resolución sucedió algo interesante, un miembro de la Asamblea había preparado un discurso en contra de toda la comisión; después del discurso en contra, se procedió al discurso final de esa comisión; llegó el momento de los votos, y, con los nervios a flor de piel, el Presidente declaró aprobada la Resolución por parte de la Presidencia y de la propia Asamblea.

 

   Después de esta agotable jornada vino el almuerzo allí en el Parlamento, en el cual, cada uno estaba repasando las resoluciones de la última comisión, y algunos, preparando un discurso en contra.

 

  Terminamos de almorzar y volvimos a nuestros lugares en el Parlamento. Comenzó entonces la Resolución IV, y la última, de la comisión de Cultura y Educación II, Derechos de autor y Piratería, la mía. Otra vez habían redactado una enmienda, la cual, por suerte, no fue aprobada. El turno de preguntas aclaratorias fue fundamentalmente sobre términos un poco más técnicos sobre este tema. Después se procedió al debate, en el cual no hubo muchas intervenciones. Casi convencidos de la aprobación de nuestra resolución, se dio paso a un discurso en contra de nuestra comisión que había preparado un delegado. Al término de éste, se procedió al discurso final y a favor de nuestra resolución, llevado a cabo por un miembro de la misma. Finalmente, llegaron los votos y todo se torció, hasta el punto de que nuestra resolución quedó denegada. Claro, ¿quién va a estar en contra de la Piratería…?

 

    En la ceremonia de Clausura intervinieron, entre otros, la Consejera de Educación y la Presidenta del Parlamento Andaluz, que elogiaron nuestro trabajo. Tras una breve despedida (ya que no había tiempo), cogimos el autobús hasta la estación de Sevilla, desde donde cogimos otro autobús hasta Málaga; y de Málaga a Estepona fuimos en microbús, llegamos alrededor de las 11:30 de la noche, tras una jornada muy intensa.

 

   Como conclusión, me gustaría añadir que ha sido una experiencia única e inolvidable, en la que hemos aprendido a trabajar en equipo, porque, como siempre nos recordaban, dos cabezas piensan más que una, tres cabezas piensan más que dos, sesenta cabezas piensan más que quince…

  Nosotros éramos los cimientos de cada tema, teníamos que apoyarnos mutuamente para sacar adelante nuestro tema, aprendiendo los unos de los otros…

  Unos días intensos que nos han dado la oportunidad de conocernos, incluso a nosotros mismos, a través de incesantes debates, opiniones fundamentadas en el mutuo acuerdo, a través de las palabras.

 En cada tema nos hallábamos descubriendo un mundo, descubriendo vidas y meditando numerosas soluciones…